En una semana cualquiera, un
niño estadounidense ve una media de 24 horas la televisión. Tomando como inspiración esta estadística, la fotógrafa Donna Stevens ha creado la serie fotográfica
"Idiot Box" (La caja tonta, en su traducción al castellano).

Se trata de un conjunto de retratos que muestran las expresiones de los niños cuando ven la televisión en una
habitación poco iluminada. "La televisión es sólo uno de los
espejos negros a través del cual nosotros negociamos nuestras vidas hoy en día", asegura la fotógrafa australiana. "La caja tonta espera explorar el lado más oscuro de nuestro
amor por la tecnología", declara.
"¿Debemos mostrar más cautela sobre el papel de la
tecnología de nuestros hijos? ¿Está justificada nuestra
tecno-paranoia?", se pregunta la fotógrafa. Independientemente de las respuestas, está claro que estos niños se pierden por completo en otro mundo, a tenor de las imágenes que ha capturado
Stevens.
