En el post de ayer comentábamos el abuso del
photoshop, cuando quieren hacernos creer que unas imágenes que nos presenta son auténticas, falseando la verdad intencionadamente, seguramente por intereses económicos o de cualquier otro tipo.
No es nuestra intención recomendaros este tipo de acciones, si no simplemente crear
arte a partir de unos elementos que en principio pueden resultar prosaicos, quedando claramente diferenciado como distinto de la realidad.

Hoy vamos a seguir utilizando las
utilidades de
photoshop, para transformar una anodina estación de ferrocarril. Ya tenemos la costumbre de trabajar siempre sobre un duplicado de la
fotografía original, que guardaremos siempre, pues constituye al fin y al cabo, un reflejo de la ?realidad?, entre comillas pues al fin y al cabo, cuando un fotógrafo hace una foto, siempre, siempre, debe tomar la decisión de elegir una parte u otra.
Una vez elegida la
fotografía, duplicada convenientemente, posteriormente duplicada la
capa fondo, como ya sabemos hacer (ctrl.+J), trabajaremos sobre la
capa duplicada, preservándola ante posibles catástrofes, poder recuperarla. Hay otros medios, pero nos parece que éste es más sencillo.

En la línea de
menús, elegiremos
Filtro>Artístico y vamos a probar el efecto
espátula. Modificaremos su efecto modificando los cursores disponibles hasta que quede a nuestro gusto.

Nuevamente duplicaremos la
capa fondo, y probaremos el efecto
Filtro > bosquejar > carboncillo. Como el resultado es bastante plano y presenta poco
contraste, pues vamos a aumentar el
contraste
Imagen > ajustes > brillo/contraste. Hemos colocado los indicadores en brillo -24 contraste +65. Y por último, para obtener los colores cálidos hemos alterado a capricho las
curvas... ctrl. + M ,

Si el resultado os satisface, ha llegado el momento de eliminar la
capa fondo, y podemos regular la intensidad del efecto sobre las capas inferiores de 0% (nada) al 100% (máximo). Ahora acoplaremos las imágenes
Capa >acoplar imagen. Normalmente guardaremos la imagen como .
jpeg, y os recomendamos siempre la calidad máxima (12), pues siempre será más aprovechable a todos los efectos una
imagen de calidad que otra en la que hemos ahorrado bites.
Bajo el silbido de fondo del viento que azota la ciudad, nos despedimos hasta pronto.