En fotografía muchas veces estamos acostumbrados a trabajar de una manera muy determinada, siempre usando las mismas opciones y esto puede derivar en que todas tus imágenes tengan un ?tono? parecido. A veces es necesario proponernos retos a nosotros mismos para variar esa rutina fotográfica, y os vamos a contar unas cuantas propuestas que podéis llevar a cabo.
En vez de hacer fotos con tres objetivos diferentes, proponte utilizar siempre el mismo y a ser posible que este tenga una distancia focal fija, de este modo al ser tú el que se tenga que acercar o alejar del tema a fotografiar, aparecerán nuevas formas de retratar que antes no habías tenido en cuenta.Oblígate a utilizar algún accesorio como por ejemplo, el flash. Da igual que sea un soleado día de primavera: ármate con el flash y fotografía todo lo que tengas a tu paso con él. De este modo descubrirás nuevas texturas e incluso un nuevo lenguaje ¿te has fijado en los impresionantes colores que se consiguen al fotografiar una escena con luz con flash? Pues sino lo habías hecho ahora lo descubrirás.
Animate con una compacta. Si siempre sales de casa con tu reflex digital y todo tu arsenal fotográfico, elimina tu material. Coge la compacta que tengas más a mano o incluso la cámara del móvil y sal a la calle.

¿Eres una apasionado de los atardeceres? Pues lánzate a fotografiar personas. ¿Adoras las flores? ¿Por qué no pruebas con los desnudos? Puede parecer arriesgado pero a veces hay que tomar cambios drásticos para evolucionar.
Durante un día oblígate a ti mismo a hacer una foto cada hora sobre lo más relevante que veas en se momento. Lleva la cámara contigo durante las horas que estés despierto y crea un foto-diario. Te sorprenderá lo divertido y útil qué es realizar esta prueba. No te quedes con un día, y hazlo varias veces al mes ¿por qué no nos enseñas todo lo que has hecho en un
blog?

Intenta realizar una buena imagen sin salir de casa. A veces podemos descubrir cosas fascinantes en nuestro día a día con un poco de atención. Atención es la palabra clave para fotografiar, prestar atención a lo común es fundamental para crecer como fotógrafos.
Haz competiciones con amigos a los que les guste la fotografía. Daros un tema y un tiempo, por ejemplo una semana, y luego mirad vuestras creaciones, y comentarlas. Hablar con alguien sobre nuestro trabajo nos ayuda a entenderlo mejor y de una forma menos subjetiva y tener una pequeña competición con alguien nos motiva para superarnos. Pruébalo y ya verás los resultados.
Menos es siempre más. Las limitaciones nos obligan a desarrollar nuestra creatividad así que siempre que puedas, limita tus opciones, haz elecciones premeditadas y conseguirás potenciar tu imaginación de una forma divertida.