Las luces de la calle son de color naranja profundo y tienen un espectro muy estrecho, por lo que no se pueden mostrar otros colores. Esta situación provoca que todo lo que esté debajo de ella aparezca de un naranja muy monocromático. Entre dos o más luces callejeras los objetos van a proyectar una gran cantidad de sombras.

También hay que destacar que la zona iluminada bajo ella es usualmente bastante pequeña y el degradado bastante rápido, lo que hace que las calles por la noche tengan un gran contraste.

El rango de colores bajo la típica iluminación callejera es muy limitado. Como puedes observar, todo es naranja excepto la hierba. Las sombras apuntan a muchas direcciones debido a que hay multitud de luces.