Cada vez que la gente habla de carreras de caballos, sólo ven una de las caras de la moneda. O hablan del glamour que rodea a este tipo de competiciones o hablan del abuso al que son sometidos los animales. Habland de ganar fortunas o de hacer trampas. Sólo lo ven blanco o negro, para muchos no existe la gama del gris.

La fotógrafa Carina Maiwald, cansada de esta interpretación maniqueísta de las carreras de caballos, decidió tomar fotos en los hipódromos y lo que se encontró fueron carreras, con luces y sombras, pero todas llenas de vida. "En las carreras se puede ver que los milagros suceden, se ve a un caballo reaccionar incluso ante el susurro más suave", señala la fotógrafa.
Maiwald se muestra sorprendida de la compenetración que los jinetes tienen con los caballos y dice haber percibido cómo los jockeys confían en sus animales, entregándoles incluso sus vidas. En esencia, apunta, se trata de un compañero de equipo y así es como tratan al caballo. Aquí te dejamos algunas de las fotos tomadas durante las carreras, esperemos que las disfrutes tanto como hemos hecho nosotros.


