07/04/2014
Después de pasarse 36 añosrecopilando imágenes de los vertederos mientras trabajaba como barrendero, Bob Smethurst cuenta con una de las mayores colecciones de fotos de la Primera Guerra Mundial.

Smethurst reunió la mayor parte de las 5.000 imágenes que ahora posee durante los años sesenta y setenta. Incapaz de soportar la idea de que todos estos momentos únicos fueran destruidos, comenzó a recoger las fotos y recuerdos de los soldados que iban falleciendo y cuyas pertenencias, a menudo, también eran tiradas a labasura.
Compiló desde cartas enviadas desde el frente hasta fotos horribles tomadas en lastrincheras. La colección de Smethrust es enorme y sirve para relatar de primera mano la guerra.

Y llegados a este punto quizás os preguntéis qué va a hacer Smethrust con la colección. Pues en declaraciones recientes al Daily Mail aseguró lo siguiente:
"No he pensando demasiado en qué voy a hacer con la colección pero tengo hijos y nietos, por no hablar de varios amigos... El problema es que si dono a un museo la colección, la mayoría de las cosas nunca serán vistas de nuevo porque solo se almacena y se olvida sin que nadie lo pueda disfrutar".
De sacarse al mercado, cada foto podría costar unas 30 libras pero Smethurst no está interesado en el valor monetario de la colección, él dice que prefiere sentir que está salvando una pieza importante de la historia que de no ser por él nunca se volvería a ver.