Después de subir a lacima de una montaña situada solo a 20kilómetros al sur del Círculo Polar Ártico, los dos amigos empezaron a tirar el agua del termo hacia arriba, cuando la temperatura exterior era de unos -40 ºC. Al mismo tiempo, tomaron lasfotos en las que se percibía cómo el líquido se congelaba de forma instántanea incluso antes de llegar al suelo.
Las imágenes fueron tomadas cerca de Pangnirtung, una comunidad donde Davies trabajó como fotógrafo en los últimos diez años. La zona es gélida y oscura y, a menudo, solo hay unas pocas de luz solar entre la salida y la puesta de sol. Las fotos son impresionantes, no en vano, fueron bien planificadas, teniendo en cuenta el ángulo, la iluminacion, la dirección y la velocidad del viento.

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