La
infancia es un momento crucial en nuestras vidas que representa muy bien el camino del crecimiento. Como niños, tenemos la
oportunidad de explorar el mundo mientras que nuestro objetivo es también descubrir más sobre nosotros mismos y de nuestro entorno. Podemos vivir la vida de una manera despreocupada, ya que al ser niños nuestra vida se centra fundamentalmente en cometer
errores para aprender de ellos. Sin embargo, ser tan
pequeño puede ser tan difícil como emocionante.
Fotografía de Ashley Carlton (USA), tercer premio en la categoría de siluetas
El
Concurso de fotografía BWde la infancia ofrece a los
fotógrafos la oportunidad de mostrar en una plataforma visual la yuxtaposición emocional que se siente habitualmente en esta etapa de la vida pero que, al mismo tiempo, no se ve. En la edición de 2015 de este
concurso, se recibieron más de 5.000 imágenes que representan la mejor fotografía monocromática de los niños,
imágenes que encapsulan la esencia de la inocencia y la infancia.
Entre las fotos ganadoras podemos ver diversos
estados emocionales. Algunos pequeños aparecen serios y parecen estar abordando en su cabecita una cuestión compleja. Otros simplemente están jugando y muestran estar exultantes de
energía. Lo más importante es que las
instantáneas del concurso representan a niños de todo el mundo, lo que nos permite obtener una mirada global de lo que significa ser un niño en el siglo XXI.
Fotografía tomada por Trisha Clancy (Catar), tercer premio en la categoría de siluetas
Fotografía tomada por Ewa Cwikla (Holanda), primer premio en categoría artística
Fotografía tomada por Istvan Kerekes (Hungría), segundo puesto en la categoría de fotografía callejera y documental